ONE/Afkham – Rueda, Dutilleux y Bartók, 17 de enero de 2020

Auditorio Nacional de Música, Madrid

Jesús Rueda, Sinfonía No. 5 (estreno)
Henri Dutilleux, Mètaboles
Béla Bartók, A csodálatos mandarin (El mandarín maravilloso)

Orquesta Nacional de España
David Afkham, director

Con el paso de los años, Jesús Rueda ha ido contruyendo una obra inmediatamente identificable por su voluntad épica y su relación con lo natural. Este viernes se estrenaba en Madrid su Quinta Sinfonía, titulada “Naufragios”, una composición ambiciosa y formidable de la que la ONE ofreció una interpretación rigurosa y apasionada. Los naufragios a los que alude el título son alternativamente literales y simbólicos e inspiran una obra intensa y pesimista.

Aunque el carácter programático de la sinfonía no sea literal, ha resultado imposible no asociar el atmosférico primer movimiento -inspirado por la gesta épica de Cabeza de Vaca- a las pinturas oceánicas de cierta tradición orquestal atlántica. Ha sido el único movimiento tras el que ha habido una pausa, ya que los tres siguientes se han sucedido sin solución de continuidad.

El segundo movimiento ha sonado a scherzo con aire de “tiempos modernos” y claras alusiones al mundo de las primeras vanguardias del siglo XX y el jazz. Los metales y percusiones de la ONE estaban en estado de gracia esta tarde. El movimiento trata de ser una representación del origen humano e industrial del cambio climático, a mi gusto tal vez de una forma excesivamente obvia. Le ha seguido un estremecedor movimiento lento titulado “De profundis”. En este caso, los naufragios literales son los de los migrantes en el Mediterráneo y el dolor ha sido sincero y profundo.

El cuarto movimiento, “Europa”, el más rico y complejo, constituye una reflexión sobre el fracaso del proyecto europeo. Su carácter expresivo transmite un pesimismo que combina cabreo y algo de sorna. La orquesta ha seguido con precisión y entusiasmo sus ostinati, sus pausas repentinas, sus momentos melódicos casi líricos… En resumen, una obra fascinante de la que espero exista pronto una grabación.

Para la segunda parte del concierto, Afkham ha programado dos obras capitales del siglo XX. Era la primera vez que oía Métaboles en vivo. Dutilleux la escribió por encargo de George Szell para la Orquesta de Cleveland y sus cinco movimientos encadenados exploran las metamorfosis de su materal temático. La influencia stravinskiana y jazzística hacía. Deella un complemento ideal a la sinfonía de Rueda y la ONE ha sabido interpretarla con la exactitud y fluidez que la obra demanda. El público ha aprovechado para, sobre todo en el movimiento que lidera la percusión, exhibir su proverbial mala educación con la habitual cacofonía de toses.

Del Mandarín maravilloso de Bartók la orquesta ha ofrecido una interpretación apasionada y apasionante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s