Primera escucha (Abril 2020. Segunda parte)

Continúo con el repaso de las novedades discográficas a las que he dedicado algo de tiempo este mes. (Sigue de aquí.)

Nicolas Jaar, Cenizas

Publicación: 27 de marzo 2020
Primera escucha: 16 de abril 2020

El nuevo disco del músico de origen chileno es, al mismo tiempo, el más exigente y más logrado de su carrera. Jaar crea aquí atmósferas de sas y oscuras en las que, sin embargo, resulta reconfortante sumergirse. Elementos de jazz afrofuturista, ambient, música zen y pop confluyen en una obra sorprendentemente adecuada para este mes de confinamiento.

Dimitri Shostakovich, Sinfonía No. 5
Dimitri Shostakovich, Sinfonía No. 1

London Symphony Orchestra
Gianandrea Noseda, director

Publicación: 3 de abril 2020
Primera escucha: 16 de abril 2020

Correctísimas versiones de dos sinfonías de las que abundan grabaciones gloriosas. La Sinfónica de Londres es una de las grandes orquestas del planeta y oyendo estas grabaciones caben pocas dudas al respecto. Sin embargo, no tengo claro que el disco aporte nada nuevo a grabaciones anteriores mucho más claramente imprescindibles.

Maurice Ravel, La Valse
Modest Mussorgsky, Les Tableaux d’une exposition (orq. Ravel)

Les Siècles
François-Xavier Roth, director

Publicación: harmonia mundi, 3 de abril 2020
Primera escucha: 17 de abril 2020

Tercer volumen del prodigioso repaso del repertorio orquestal de Ravel por parte de Roth y su orquesta de instrumentos de época. Para la grabación de la orquestación que Ravel hiciera de los Cuadros de una exposición de Mussorgsky, Roth se apoya en una nueva edición crítica de la partitura, que expurga algunas correcciones previas y el resultado es simplemente formidable, como si admiráramos versiones restauradas de antiguas obras maestras. La orquesta toca con una vitalidad y furia sobrecogedoras en una obra en la que el verdadero protagonismo lo tienen los metales. No sé si he oído una grabación del cierre de la obra, La Gran Puerta de Kiev, tan esplendoroso como éste.

El disco se cierra con una versión vibrante y colorista de La Valse. El nivel de atención crítica al detalle hacen de esta interpretación casi una deconstrucción y, al mismo tiempo, el entusiasmo y empeño de la orquesta, en sintonía profunda con su director, le devuelve toda la vida a la obra en algo más de diecisiete minutos inolvidables. Como todo lo que Roth hace recientemente, este disco es imprescindible.

Fiona Apple, Fetch de Bolt Cutters

Publicación: 17 de abril 2020
Primera escucha: 17 de abril 2020

El nuevo disco de Fiona Apple es el mejor disco pop de lo que va de año y el mejor de su carrera. Supone una ampliación del campo de batalla y, al mismo tiempo, un afinamiento de los métodos respecto del anterior, The Idler Wheel… Ampliación del campo de batalla porque aquí el tono privado, la rabia y el sarcasmo hacen eco en lo colectivo, en el miedo y la furia del momento para cuajar en un disco gloriosamente personal y político al mismo tiempo. Pero esas rabia y sarcasmo se afinan en un dispositivo musical que se simplifica al máximo para dejar protagonismo a la voz de Fiona Apple, voz que, gracias al tono percusivo y doméstico de los arreglos, se manifiesta de forma muy explícita como una actividad física, corporal.

Henry Purcell, The Fairy Queen

Anna Dennis, Mhairi Lawson, Rowan Pierce, Carolyn Sampson, sopranos
Jeremy Budd, Charles Daniels, James Way, tenores
Ashley Riches, Roderick Williams, bajos/barítonos
Gabrieli Consort & Players
Paul McCreesh, director

Publicación: Signum Records, 10 de abril 2020
Primera escucha: 18 de abril 2020

Lo que hace Paul McCreesh y los músicos y cantantes del Gabrieli Consort con la música del barroco es siempre un prodigio. Y es bien posible que esta grabación de la semi-ópera de Purcell sea uno de sus mayores logros. Trabajando a partir de una nueva edición crítica de la partitura, la música suena con una frescura inédita: las danzas danzan como en ninguna grabación previa, impulsadas por una percusión prodigiosa; los solistas -especial memción merece la siempre maravillosa Carolyn Sampson- demuestran un lirismo, una delicadeza y una adaptación al material idóneas. McCreesh opta por tiempos vivos pero relajados, acentuando la naturalidad de la lectura.

Sin lugar a dudas, una versión llamada a convertirse en la grabación de referencia de la obra.

John Adams, Must the Devil Have All the Good Tunes?

Yuja Wang, piano
Los Angeles Philarmonic Orchestra
Gustavo Dudamel, director

Publicación: Deutsche Grammophon, 17 de abril 2020
Primera escucha: 20 de abril 2020

Inspirado por la figura de la activista socialista, pacifista y católica Dorothy Day, el nuevo concierto para piano y orquesta de John Adams es una pequeña bestia apasionante. A pesar de su título, aquí no abundan las “buenas melodías”, sino los ritmos propulsivos y las exploraciones acústicas. La tradicional división en tres movimientos rápido-lemto-rápido se resuelve aquí sin solución de continuidad en un ejercicio donde las referencias iniciales a Henry Mancini dan paso a un estallido de texturas orquestales y virtuosismo pianístico. En su media hora corta, el concierto consigue ser extenuante: pasan muchísimas cosas antes de que esta frenética Totentanz termine.

Como encore, Juya Wang ofrece una interpretación deliciosa de China Gates, una reliquia en el catálogo de Adams.

Pēteris Vasks, Works for Piano Trio

Pēteris Vasks, Lonely Angel
Pēteris Vasks, Episodi e canto perpetuo
Pēteris Vasks, Plainscapes (versión para trío con piano)

Trio Palladio

Publicación: Ondine, 7 de febrero 2020
Primera escucha: 22 de abril 2020

Este disco precioso nos ofrece tres obras para trío del compositor letón Pēteris Vasks, del que ya oí su formidable Plainscapes a principios del mes. En realidad, sólo una pieza ha sido escrita originalmente para trío con piano, los Episodi e canto perpetuo, que forman el centro temático y ocupan la mayor parte del tiempo del disco. Se trata de una pieza dedicada a Olivier Messiaen y escrita a partir de su célebre cuarteto, al que usa como plantilla estructural sin citar nunca su música de forma explícita. Escrita durante la ocupación soviética de Letonia, la obra tiene un tono que oscila entre los dramático y lo meditativo y demuestra una mayor querencia por la disonancia que obras posteriores de su autor.

Las otras dos piezas son arreglos para trío de obras anteriores. Lonely Angel es un delicioso arreglo del melancólico Adagio de su cuarto cuarteto de cuerda y, al parecer, también existe en un arreglo para orquesta de cuerdas realizado para Gidon Kremer. Con su aire de tearjerker a caballo entre Barber y Pärt, es fácil imaginarlo proliferando en bandas sonoras. Plainscapes originalmente está escrita para violín, viola y coro y este arreglo no le hace justicia a la belleza apabullante del original.

Pēteris Vasks, Concierto para viola y orquesta de cuerdas
Pēteris Vasks, Sinfonía No. 1 “Voces”

Sinfonietta Riga
Maxim Rysanov, viola y dirección

Publicación: BIS, 3 de abril 2020
Primera escucha: 25 de abril 2020

Sigo con Vasks y descubro uno de los discos más bellos que he oído este año. Su concierto para viola y orquesta -que aquí interpreta Rysanov, su dedicatario- es una obra densa y atmosférica que sitúa sus movimientos lentos en los extremos exteriores y deja en el interior un allegro y un andante que parecen no querer resignarse a la serena desesperación de los adagio. La estructura es similar a la de la Novena Sinfonía de Mahler, pero aquí, como ocurre en la obra de diversos compositores de países ex-soviéticos, la epopeya es la de la nostalgia y la tonalidad no es un juego que se reivindica, sino una forma de agotamiento. La viola es la verdadera protagonista del concierto, la orquesta está aquí para acompañar y crear el espacio en el que se desenvuelve su voz.

La otra obra del disco, una Primera Sinfonía también escrita para orquesta de cuerdas, data de 1991 y nació como respuesta a la desintegración de la Unión Soviética. La sinfonía lleva el nombre de “Voces” y sus tres movimientos aluden a tres voces distintas: Voces de Silencio, Voces de Vida y Voces de Conciencia. La sinfonía se comstruye así como expresión de una transición y de un despertar.

Hay algo adictivo -tanto en el mejor como en el peor sentido de la palabra- en esta música expresiva y tristísima.

Lucinda Williams, Good Souls, Better Angels

Publicación: 24 de abril 2020
Primera escucha: 25 de abril 2020

Otra mujer muy enfadada en mi discografía del mes. Lucinda Williams simplifica al máximo las cosas en su nuevo disco -nada de filigranas de Greg Leisz y Bill Frisell en estéreo- para darnos su versión, firmemente asentada en el blues-rock, de la pesadilla en la que estamos viviendo. Y es que, grabado en pocos días a finales de 2019, este disco nos recuerda que ya había poco que celebrar antes de que llegase la pandemia.

Lucinda ha sido siempre una erudíta del folclore del sur de los Estados Unidos y aquí convoca los fantasmas de Blind Willie Johnson y Son Volt y Mississippi John Hurt y el imaginario de los himnos del pentecostalismo, pero esta vez el diablo tiene rostros concretísimos y el Dios al que rezamos parece más lejos que nunca. Como Juan de Patmos después de treinta años de no echarle hielo al whisky ni ponerle filtro al cigarro que se lía, Lucinda Williams nos trae el Apocalipsis que nos merecemos.

Akoé. Nuevas músicas antiguas

Obras de John Dowland, Giulio Caccini, Heinrich Isaac, Juan del Encina, Josquin Desprez, Adrien Le Roy, Hildegarde von Bingen, Claudin Sermisy y autor anónimo.

Taracea

Publicación: Alpha Classics, 20 de marzo 2020
Primera escucha: 27 de abril 2020

Me hubiera gustado encontrarle algo a este disco que se ha grabado en mi ciudad. Pero a menudo la idea de renovar las músicas antiguas pasan por ejercicios de fusión con el jazz y las músicas del mundo de una forma que sólo quedan los elementos más romos de cada estilo. Música bonita, pero inocua y nada excitante.

Simone de Bonefont, Missa pro mortuis

Obras de Simone de Bonefont, Arnold von Bruck, Jacobus de Kerle, Orlandus Lassus y Nicolas Gombert.

Huelgas Ensemble
Paul van Nevel, director

Publicación: Cypres, 1 de abril 2020
Primera escucha: 27 de abril 2020

Paul van Nevel y su conjunto Huelgas continúan su tarea de rescatar obras olvidadas o perdidas de la polifonía renacentista con la primera grabación jamás realizada de esta maravillosa Misa de Requiem escrita por Simone de Bonefont, canónico de la catedral de Clermont-Ferrand, en 1556.

Polifonía de sobriedad sobrecogedora que invita a la meditación. La interpretación del Huelgas Ensemble, luminosa y serena, sabe sacarle todo el partido a la sobriedad de la escritura de Bonefont.

Completan el disco varias piezas de maestros flamencos de mayor renombre todas ellas escritas a partir de un texto fundamental de la liturgia de difuntos gregoriana, el Media vita in morte sumus.

The Sound of Trees

Camille Pepin, The Sound of Trees
Claude Debussy, Images (arr. orq. de Camille Pepin)
Lili Boulanger, D’un soir triste (arr. orq. de Camille Pepin)
Lili Boulanger, D’un matin de printemps (arr. orq. de Camille Pepin

Julien Hervé, clarinete
Yan Levionois, violonchelo
Orchestre de Picardie
Arie van Beek, dirección

Publicación: NoMadRecords, 6 de marzo 2020
Primera escucha: 28 de abril 2020

Una obra deliciosa de esta joven compositora picarda que adapta marcos de referencia de la obra de John Adams a la sensibilidad francesa. Los arreglos orqiestales de piezas de Debussy y Lili Boulanger abundan en la atmósfera. Una sorpresa agradabilísima.

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