Primera escucha (octubre y noviembre 2020. Primera parte)

Tras un post que recuperaba de forma algo precaria muchas de las escuchas de este verano y otro dedicado sólo a las nuevas grabaciones de Das Lied von der Erde, retomo de nuevo este formato.

Sergei Prokofiev, Sinfonías 1-3

Bergen Philarmonic Orchestra
Andrew Litton, director

Publicación: BIS, 2 de octubre 2020
Primera escucha: 15 de octubre 2020
Género: clásica

Este año se escribe y habla mucho -con los auditorios cerrados, no queda otra- de cómo suenan los discos. Veo difícil que nadie vaya a quitarle el primer puesto a la mejor grabación del año al trabajo de infarto que han realizado los ingenieros de BIS para el último volumen de la integral sinfónica de Prokofiev a cargo de Litton y la Filarmónica de Bergen: no hace falta kanyewestizar el sonido de una orquesta como Currentzis hace unos meses para tenerlo a uno al borde del sofá y agarrado a los auriculares.

Litton ofrece lecturas tradicionales pero vivísimas y vibrantes de las tres primeras sinfonías del ruso, adaptándose igual de bien a la ligereza jugetona de la primera y al rigor y peso de la segunda y tercera. Los de Bergen confirman una vez más que son una orquesta extraordinaria.

Sólo Chailly y Kondrashin -ambos en Amsterdam- han ofrecido lecturas comparables, pero las de este disco están mucho mejor grabadas.

John Williams in Vienna

Anne-Sophie Mutter, violín Wiener Philarmoniker John Williams, director

Publicación: Deutsche Grammophon, 14 de agosto 2020
Primera escucha: 16 de octubre 2020
Género: bandas sonoras, recital

He oído pocos discos que representen de forma tan perfecta todo lo que me parece despreciable e irritante del mundo de las grandes orquestas, los intérpretes estrella y los sellos de prestigio. Todas y cada una de las piezas interpretadas en este recital por la Filarmónica de Viena bajo la dirección de su compositor y con la participación especial de Anne-Sophie Mutter suenan mucho mejor en los discos originales de las bandas sonoras usadas en las películas. Este bodrio ni siquiera funciona como festival camp.

Quiero decir, eso sí, que no tengo nada contra la música de John Williams. Crecí en la segunda mitad de los setenta y durante los ochenta y muchas de sus bandas sonoras supusieron mi primer acceso a lo heroico y a lo lírico, y todavía soy incapaz de ver el inicio de La guerra de las galaxias o del Arca Perdida sin emocionarme un poco. También es verdad que Williams nunca ha sido un compositor que disfrute en concierto o en disco. Su música es un elemento esencial de algunas de las mejores películas de Hollywood de los últimos cincuenta años, pero no sé si funcionan igual de bien sin ellas. Oigo a menudo discos con música de Morricone, Hermann, Howard Shore o Carter Burwell, pero rara vez me he puesto uno de John Williams. Desde luego, éste no va a cambiar la tendencia.

Sarah Davachi, Cantus, Descant

Publicación: Late Music, 18 de septiembre 2020
Primera escucha: 20 de octubre 2020
Género: vanguardia, ambient

Para su nuevo trabajo, Sarah Davachi ha utilizado órganos de distintas ciudades de Europa y Norteamérica: en Amsterdam, grabó un Van Straten de 1479 afinado a la manera del siglo XVI; en la Rockefeller Memorial Chapel de Chicago utilizó un órgano de 1929 construido por E. M. Skinner; en la Pacific Spirit United Church de Vancouver y la Sankt Johannes Kirke de Copenhage, dos órganos de mediados del siglo pasado, y en Los Angeles, un órgano de la última década del siglo XIX. De vuelta en su estudio, Davachi completó el disco con su Hammond, piano y Mellotron.

Como es fácil imaginar, a Davachi le interesan menos las posibilidades viruosísticas de estas máquinas que su capacidad para construir texturas. La compositora canadiense explora en cada instrumento sus registros más cercanos al aliento y propone una lectura del contrapunto previa al barroco y más cercana al canto medieval y renacentista. En los momentos más cercanos al pop podríamos oír influencias del kosmische rock de Ash Ra Tempel o Popol Vuh, mientras que los más abstractos parecen acercarse al minimalismo de LaMonte Young.

Linda Buckley, From Ocean’s Floor

Iarla Ó’Lionáird, voz
Darragh Morgan, violín
Joby Burgess,  percusión (canna sonora)
Linda Buckley voz, electrónica
Isabelle O’Connell, piano
Crash Ensemble
ConTempo Quartet

Publicación: NMC Recordings, 25 de septiembre 2020
Primera escucha: octubre 2020
Género: clásica contemporánea

Pocos discos estoy disfrutando tanto este otoño como éste de la compositora irlandesa Linda Buckley. Para quienes necesiten una definición rápida, Buckley hace música fácilmente clasificable como minimalista y con una vinculación clara con el folclore y el paisaje de su país. Su estilo permite comparaciones con otros compositores contemporáneos del norte del Atlántico, escandinavos o bálticos, y con eso que a menudo suele llamarse “el sonido ECM”. Pero su trabajo es lo suficientemente inteligente como para sobresalir de etiquetas algo sobresaturadas.

La primera pieza de este disco se llama Ó Íochtar Mara (“desde el fondo del mar”, en gaélico) y es la que más claramente encaja en la descripción. Interpretada por el Crash Ensemble y el cantor tradicional Iarla O’Lionaird (que ya habían trabajado juntos en Grá agus Bás, de Donacha Dennehy, uno de mis discos favoritos de la pasada década) sabe llevar el material folk, gracias a sutiles texturas electrónicas, al campo de lo hauntológico.

Fridur, por su parte, propone un diálogo entre el piano y esas texturas electrónicas que parece remitir a la geología de forma similar a la de algunos artistas contemporáneos islandeses. Aquí aparece por primera vez algo que se repite en otras piezas del disco: una serie de recursos que pueden sonar fáciles y casi algo manidos descienden de forma sutil y casi imperceptible hasta un lugar mucho más original y oscuro, tal vez ese “fondo del mar” del título de la recopilación. Algo parecido ocurre en Discordia, para percusión y electrónica, aunque aquí el elemento electrónico adquiere cierta resonancia pop, algo que convierte la pieza en una versión oscura de la colaboración entre Kaitlin Aurelia Smith y Suzanne Ciani y que encajaría en un recopilatorio del sello PAN. En Haza el tratamiento electrónico se aplica a la escritura para cuarteto de cuerda, construyéndose a partir de la dialéctica entre texturas estáticas y patrones rítmicos. Kyrie, para voz y electrónica, está interpretada por la propia Buckley en solitario y me ha hecho pensar en Julianna Warwick. El disco se cierra con Exploding Stars, aue retoma las atmósferas folk de la primera composición.

Ludwig van Beethoven, Sinfonía No. 5
François-Joseph Gossec, Symphonie à 17 parties

Les Siècles
François-Xavier Roth, director

Publicación: harmonia mundi, 18 de septiembre 2020
Primera escucha: 25 octubre 2020
Género: clásica

Si echabais de menos una nueva grabación de la Quinta de Beethoven en este centenario, aquí la tenéis. Al menos ésta tiene la ventaja de ser la mejor grabada en un puñado de años (e incluyo aquí la formidable interpretación de Savall en su ciclo reciente). Les Siècles son posiblemente la orquesta historicista más excitante en activo y sus recientes grabaciones de Ravel y Debussy se han convertido en discos de referencia. Aquí Roth y los suyos ofrecen una aproximación vivísima y original de una obra de la que ya estamos saturados. La clave es la incomodidad: esta Quinta no nos deja nunca adormentarnos en los ritmos y tonos esperados. Más interesados en resaltar el carácter revolucionario de la pieza que en explicitar una estructura que ya conocemos a la perfección, Roth rebusca en los rincones oscuros de la obra y descubre que todavía había mucho por sacar a la luz en esta partitura.

Os mentiría si dijera que había oído hablar de Gossec antes de la publicación de este disco. Al parecer esta Sinfonía a 17 partes fue inspirada por la Quinta de Beethoven y es una obra notable que merece salir del olvido. La paradoja de una sinfonía que se pretende revolucionaria pero se mueve tan a gusto en los ritmos danzantes y las estructuras contrapuntísticas del Antiguo Régimen es la clave del éxito de su emparejamiento con Beethoven.

Kelly Lee Owens, Inner Song

Publicación: Bandcamp, 28 de agosto 2020
Primera escucha: octubre 2020
Género: pop electrónico

Mi disco pop del año. La compositora galesa integra su voz en el juego de loops electrónicos de su disco anterior y el resultado es un juego equilibrado entre lo lírico y lo propulsivo. Resuenan los experimentos electrónicos de la música alemana de los años 70 y la presencia del también galés John Cale en una de las mejores canciones del disco también dice mucho de las referencias asumidas. Como decía Mark E. Smith, el secreto está en las tres Rs: repetición, repetición y repetición. Un disco espiritual para ser bailado.

Tõnu Kõrvits, Sei la luce e il mattino

Esto nian Philarmonic Chamber Choir
Tallin Chamber Orchestra
Risto Joost, director

Publicación: Ondine, octubre 2020
Primera escucha: octubre 2020
Género: clásica contemporánea.

Nuevo disco de música coral de uno de los compositores estonios contemporáneos que más disfruto, en este ocasión, además, a partir de poemas de Cesare Pavese. Excelente.

Piano Works of the Young Beethoven

Jos van Immerseel, piano

Publicación: alpha classics, 5 de junio 2020
Primera escucha: 1-2 de noviembre 2020
Género: clásica

Continúa este extraño aniversario de Beethoven y si en enero y febrero me permitía temblar ante la previsible saturación de comciertos con música del compositor en las salas de comcierto globales, hoy mataría incluso por un programa de sinfonías suyas. Los lanzamientos discográficos, por su parte, se han ido sucediendo con distintos nieveles de éxito y originalidad. Savall y su Concert des Nations, por un lado, y François-Xavier Roth con Les Siècles se llevan la palma hasta ahora en grabaciones orquestales, con la Akademie für Alte Musik Berlin siguéndoles muy de cerca. No había oído nada que se pareciera a estas grabaciones en el campo de la música de cámara o para piano solo. No parece que nada vaya a igualar la integral formidable de Igor Levit del año pasado, pero este disco de Jos van Immerseel tal vez sea lo más cercano que tengamos en 2020 a un hallazgo esencial en este campo.

Immerseel ha grabado mucho Beethoven y muy bien. Sus sinfonías con el conjunto Anima Eterna son formidables y me gusta mucho su integral de obras para piano y violín con Midori Seidel. En esta nueva colección, nos ofrece tres CDs que recogen ocho sonatas del joven Beethoven y algunas piezas menores aisladas. Para esta grabación utiliza un piano de Anton Walter de alrededor de 1800 restaurado en 1988 por Christopher Clark, un instrumento casi treinta años más antiguo que el Conrad Graf que ha utilizado en otras ocasiones. El resultado es prodigioso. Immerseel toca con una elegancia y una modestia que hace revivir las obras. Algunas de las más conocidas -sobre todo en los movimientos lentos- transmiten una sensación de extrañamiento temporal que nos hacen sentir que nos estuvieran llegando en una sesión de espiritismo. Hay algo de hauntológico en este Beethoven.

Ethel Smyth, The Prison

Sara Brailey, soprano
Darshon Burton, barítono
Experiential Orchestra and Chorus
James Blachly, director

Publicación: Chandos, 7 de agosto 2020
Primera escucha: 2 de noviembre 2020
Género: clásica

El crítico Alex Ross recibió la publicación de este disco en Twitter calificándolo como “a transfixing piece, gorgeously recorded” y yo no puedo hacer otra cosa que asentir. A caballo entre la sinfonía y el oratorio filosófico, The Prison es una prueba más de lo estúpidamente infravalorada que ha sido Ethel Smyth como compositora. Aunque muchas reseñas de prensa corren a comparar la escritura de Smyth con las de Elgar, Brahms o Wagner, el estilo es decididamente propio y son de hecho los escasos elementos más elgarianos de la partitura lo más parecido que tiene a un eslabón débil.

Darshon Burton es el claro protagonista de la grabación. No conocía a este barítono del Bronx que aquí interpreta el papel del prisionero con una intensidad y una atención al texto admirables. Su voz es además bellísima. Sarah Brailey interpreta el papel del alma del prsionero en un linreto que hoy puede parecernos un poco demasiado didáctico y obvio, pero que Smyth, sufragista militante que había pasado una temporada en la cárcel por lanzar adoquines contra la ventana del Ministro de las Colonias, se toma muy en serio.

Muero por oír esta obra en vivo en un auditorio.

Elvis Costello, Hey, Clockface

Publicación: 30 de octubre 2020
Primera escucha: 5 de noviembre 2020
Género: rock

Elvis Costello no sólo sabe mantenerse en forma creativamente, sino que parece disfrutar imponiéndose retos y saliendo de ellos airoso. Su nuevo disco es al menos tres distintos, grabados en Helsinki, París y Nueva York con músicos y en estilos totalmente distintos. Las sesiones londinenses con los Imposters y Nick Lowe que tal vez habrían cohesionado el resultado tuvieron que cancelarse a causa de la pandemia y Hey Clockface ha quedado como un cajón de sastre a menudo brillante, a veces errado y siempre excitante. Que tengamos todos una vejez como la de Declan Patrick MacManus.

Daniil Trifonov, Silver Age

Igor Stravinsky, Serenade
Sergei Prokofiev, Sarcasmos
Sergei Prokofiev, Sonata para piano, No. 8
Sergei Prokofiev, Tres piezas de ‘Cenicienta’
Igor Stravinsky, L’oiseau de feu, Suite pour piano
Sergei Prokofiev, Concierto para piano, No. 2
Igor Stravinsky, Trois mouvements de Petrouschka pour piano
Alexander Scriabin, Concierto para piano

Daniil Trifonov, piano
Orquesta del Mariinsky
Valery Gergiev, director

Publicación, Deutsche Grammophon, 6 de noviembre 2020
Primera escucha: 10 de noviembre 2020
Género: clásica

Trifonov recopila en este generoso disco doble obras de tres compositores rusos de la primera mitad del siglo XX: Prokofiev, Stravinsky y Scriabin. Está claro que esta colección está llamada a consolidar el hype que se ha creado alrededor del joven pianista, y no sin justificación. A lo largo de estas casi dos horas y media de música, Trifonov se confirma como un pianista de un rigor y claridad prodigiosos, marcadamente intelectual, aunque nunca clínico o forense.

El disco se abre con una interpretación gloriosa de la Serenade de Stravinsky. Existe una interpretación grabada del propio compositor que nos permite comprobar hasta qué punto Trifonov hace lo que le da la gana con las tres piezas de la obra. Pero con este resultado, es poco lo que se le pueden objetar a las libertades que se toma. Resulta útil comparar las otras dos onras de Stravinsky que aparecen en el disco -arreglos para piano de Petrouschka y El pájaro de fuego– con las publicadas el año pasado en el sello Warner por Beatrice Rana. Mientras que ésta era muchísimo más muscular y enérgica, Trifonov aporta una sutileza y una riqueza de matices prodigiosas.

Es posible que el mayor logro del álbum sean las interpretaciones de Prokofiev. Trifonov ha convertudo sus Sarcasmos en parte habitual de su repertorio y aquí ofrece de ellos una lectura inteligentísima, muy similar a la que recuerdo haberle oído en vivo. Sin duda, si este disco será recordado en el futuro es por la Sonata No. 8. Trifonov ofrece una lectura lírica y oscura, más allá del virtuosismo, que remite a la de Gilels sin descuidar la intensidad rítmica de Richter.

Extraordinario es también el trabajo de Trifonov en los dos conciertos para piano del segundo disco. Gergiev y su orquesta del Mariinsky ofrecen su mejor trabajo en mucho tiempo y Gergiev parece capaz de contener una tendencia a inmaduros e irritantes ritardandi que han lastrado otras interpretaciones que Trifonov ha hecho del repertorio para piano y orquesta ruso. (Basta comparar esta grabación del segundo concierto de Prokofiev con otra que circula por YouTube bajo la batuta de James Conlon.) Es sobre todo en el concierto de Scriabin -una obra de jueventud decididamente más romántica que el resto del programa- donde es más fácil apreciar esa cualidad tintineante del registro agudo del piano que es un recurso habitual de Trifonov y que él vincula a la importancia de las campanas en la música rusa.

The Necks, Three

Publicación: Fish of Milk/Northern Spy/ReR Megacorp, 27 de marzo 2020
Primera escucha: 13 de noviembre 2020
Género: jazz

El vigésimo primer disco de los Necks es tan bueno como cualquiera de los anteriores y un excelente compendio de su trabajo. Tres cortes interpretados por el trío en su tercera década de colaboración y tres registros muy diferentes. “Bloom” propone un paisaje intenso de timbres y texturas densas. “Lovejock” viaja al otro extremo de la paleta sónica, casi hasta la máxima rarefacción. En “Further” oímo al trío en su registro más relajado y cálido, siguiendo un patrón rítmico más tradicionalmente jazzístico. Tres piezas minuciosamente construidas para un nuevo prodigio de una banda que nunca falla.

Leoš Janáček, The Cunning Little Vixen
Leoš Janáček, Sinfonietta

Lucy Crowe, soprano
Gerald Finley, tenor
London Symphony Orchestra
Simon Rattle, director

Publicación: LSO Live, 20 de septiembre 2020
Primera escucha: 14 de noviembre 2020
Género: clásica

Abundan las grabaciones formidables de ambas obras maestras de Janáček. Ésta no es una de ellas.

Ni la acústica del auditorio de mi amado Barbican, ay, es ideal, ni Rattle parece tener nada que decirnos de la música que dirige con profesionalidad algo burocrática. Por supuesto, la Sinfónica de Londres es una de las grandes orquestas del planeta y aquí lo demuestra, y Lucy Crowe está absolutamente maravillosa como protagonista de la ópera; habría disfrutado muchísimo asistiendo a estos conciertos, pero un disco es otra cosa. Tras oír éste vuelvo a Mackerras, Gregor y Anćerl para recordar porqué la de Janáček se encuentra entre mi música favorita jamás escrita.



Gillian Welch, Boots No. 2. The Lost Sessions, Vol. 1-3

Publicación: 31 de julio, 18 de septiembre y 13 de noviembre 2020
Primera escucha: septiembre-noviembre 2020
Género: folk, americana

Gillian Welch & Dave Rawlings, All the Good Times

Publicación: 10 de julio 2020
Primera escucha: septiembre 2020
Género: folk, americana

La cosa es así de simple: Gillian Welch ha publicado en 2020 más música a su nombre que durante el resto de sus treinta años de carrera musical. Y, aunque sería fácil menospreciar estos cuatro volúmenes como un disco de sofá fruto del tedio del confinamiento durante la pandemia y un ejercicio de limpieza de cajones, nos haríamos un flaco servicio no permiténdonos disfrutar de esta avalancha de canciones nuevas y antiguas. Os lo contaría yo, pero este artículo formidable de mi admirado Hanif Abdurraqib lo hace de forma inmejorable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s