John Zorn: una guía para perplejos. II. Estrategias. Siete vías de entrada al laberinto (Primera parte)

John Zorn en 1989. Fotografía: Peter Williams/Corbis

Si la música de Zorn puede considerarse un laberinto por lo desmedido y lo variado, se trata de un laberinto rizomático, deleuziano (o, como decíamos en la universidad, deleuznable), con múltiples entradas, ninguna del todo correcta y ninguna del todo errada. No hay pues entradas privilegiadas, ni rutas que garanticen una comprensión o un disfrute más amplios de la música.

Por otra parte, esta discografía descomunal ofrece una calidad media altísima. Apenas hay bodrios o fracasos en la música de Zorn, pero tampoco abundan los momentos capitales, salvo por preferencias subjetivas. Seguir leyendo